Alimentando las preocupaciones

El esfuerzo o la fuerza de voluntad aplicados para luchar contra las preocupaciones o para resistirlas, es precisamente lo que perpetúa la preocupación o la pena.

En muchos casos, la mera liberación del esfuerzo o demasiada tensión consciente, es, por sí misma, suficiente para erradicar el modelo de conducta negativa.

Deja de estar (pre)ocupado y empieza a estar ocupado.