2.5 Bandejas de Entrada

2.5 Bandejas de Entrada

Son los diferentes puntos de entrada de información, como el buzón de correos de tu casa, el contestador automático de tu teléfono, la bandeja de entrada de tu email, tu cuenta en Twitter o Facebook, etc.

Son lugares concretos que hacen de “almacén” temporal de los datos que te van llegando.

Pero, ¿qué pasaría si el cartero dejara las cartas cada día en un lugar diferente de tu casa? ¿O recibieras los emails dentro de tu archivo con todos los demás y luego tuvieras que buscarlos?

¿Y si todos los mensajes de voz no estuvieran clasificados por fecha y en un sólo lugar? Pues eso es lo que está ocurriendo con toda la información que no son emails, o cartas, o mensajes de voz. Y es mucha… muchísima. ¿Empiezas a entender porque estás estresado?

Te falta una “bandeja” crucial, que te va a salvar de ingentes cantidades del ansiedad que te causa el no tener bajo control las cosas que potencialmente pueden afectarte.

Daremos a este problema una solución elegante, sencilla y barata. Te presento a la bandeja de entrada.

Puede ser una simple caja (abierta por arriba para ver su contenido de un vistazo). Ahí dentro va todo lo que no has decidido todavía que hacer con ello o no sabes todavía a donde pertenece.

Es el modo de “acorralar” la ingente cantidad de información (útil o no, eso no lo sabes todavía) que llega a tus manos. Así, sin despeinarte.

Después de acorralarla, aprenderás a “procesarla” que no es otra cosa que actuar y decidir qué hacer con ella.

Te voy a dar unas pautas muy sencillas para que puedas acabar con ese(os) cajón(es) maldito(s) que tienes en casa y con ese montón de papeles de la oficina, ese que crece imperceptible pero rápidamente, ese que algún día te pondrás con él, pero que en realidad temes incluso pasar por su lado.

Cuando aprendas a “procesar”, estarás por encima del 98% de los mortales que ni siquiera son conscientes que tienen este problema y que aunque lo sean, no saben qué hacer. Ni aún después de esa sesión de coaching emocional que les costó 450€. Ahhh, las mejores cosas en la vida, son gratis. O casi.