Brahma crea la muerte

Tomado del Mahabharata.

«En el momento de la creación, el Abuelo (Brahma), creó a los seres vivos. Estas criaturas crecían en edad y se multiplicaban sin parar pero no morían. No había espacio en ningún lugar; el triple universo estaba superpoblado. Pero, por más que lo intentaba, Brahma, no lograba concebir la manera de apaciguar la situación así que, invadido por la ira, todas las aperturas de su cuerpo lanzaron fuego quemando las regiones del firmamento; el cielo, el universo y el aire. Las criaturas móviles e inmóviles fueron quemadas, también, por la terrible ráfaga.

Rudra, Shiva, intervinieron en favor de las criaturas ante Prajapati pidiendo que no destruyese las criaturas de aquella manera; sin embargo, Brahma les explicó que no se le ocurría otra cosa y debía evitar que la tierra se hundiera bajo el peso de la superpoblación.

Shiva insistió en evitar la terrible y definitiva destrucción de las criaturas así que como favor le pide que todas las criaturas puedan estar sometidas a las repeticiones de nacimiento y muerte.

Prajapati al escuchar esto absorbió la energía y contuvo el fuego nacido de su ira pero al hacerlo apareció una mujer morena, con rojas vestimentas, con ojos rojos y la palma de las manos y la planta de los pies rojos también.

Estaba adornada con pendientes y ornamentos divinos. Al salir fue a la derecha de Brahma y todos observaron a la doncella. El dios primero dijo entonces: <<Muerte, mata a esas criaturas. Destruye a todas las criaturas, necias y sabias. Sin excepción y por efectuar mi mandato tendrás gran mérito>>

Ella pensó que con ello violaría el Dharma así que rogó se le tuviera misericordia y pidió volverse asceta. Brahma le explicó que para eso fue creada, debe destruir a las criaturas.

Ella insitió y él también. Quedaron en silencio y ella se marchó sin prometer la realización de su cometido. Se fue a Dhenuka y practicó ascetismo por quince mil millones de años apoyada sobre un solo pie. Brahma le habló de nuevo: <<Muerte, obedece mi mandato>>.

Ella no le hizo caso y practicó ascetismo por otros veinte mil millones de años más y luego por otros diez mil millones de años. No se alimentó nada más que de aire por ocho mil millones de años y luego fue al río Kausiki y vivió de agua y aire; luego fue al Ganges y al monte Meru donde permaneció en absoluta soledad.

Permaneció sobre el dedo gordo de un pie durante mil millones de años y después de estos esfuerzos satisfizo al Abuelo.

Ella pidió nuevamente y entre lágrimas Brahma le explicó que no corre el riesgo de adharma pues su actuar es imparcial.

Le obsequió el don de ser bien recibida por las personas enfermas pero las lágrimas que ha derramado y llenan sus manos se convertirían en terribles enfermedades para las criaturas.

Así Brahma creó la muerte.