Elaborando frustraciones

Elaborando frustraciones

Nuestro cerebro posee un mecanismo automático dedicado a la persecución de objetivos.

Muchos de nosotros, de manera inconsciente e involuntaria – debido a que solemos mantener actitudes negativas y representamos habitualmente en nuestra imaginación sólo los fracasos-, le proporcionamos al mecanismo automático nada más que los datos negativos, con los que éste elabora las frustraciones.

Procura recordar que tu mecanismo automático no razona ni te pide los datos con los que le alimentas; sólo los elabora y reacciona adecuadamente con respecto a ellos.