La ética del brahmana

La ética del brahmana

Un brahmana no debería ser impresionado por el poder político y el brillo material, sino cortar directo a la esencia. El 99% de las personas ‘importantes’ son meros cazadores de fama y poder y los edificios lujosos son sólo un montón de piedras bien distribuidos.

La única razón por la que un brahmana va a esos lugares, es para (con respeto) poderosamente recordar a los asistentes la futilidad de sus esfuerzos, no para mezclarse y disfrutar del ambiente y la ‘buena compañía’. De lo contrario, no tiene nada que hacer allí.