Los Tres Cerebros: Reflejo, Reflexivo y Almacenador

Los Tres Cerebros: Reflejo, Reflexivo y Almacenador

La mayoría de las personas creen que hacer varias tareas a la vez no solo es posible, sino también provechoso. Nada podría estar más lejos de la realidad. Resulta que, es imposible hacer efectivamente varias cosas a la vez.

Para entender por qué es así, necesita comprender que el cerebro es una enorme red de redes, con aproximadamente 8 mil millones de neuronas, además de las células gliales, que representan un papel en el procesamiento de la información.

Cada neurona del cerebro tiene entre 1.000 y 300.000 conexiones. Así que, cuando hablamos sobre el cerebro reflexivo, el cerebro reflejo y el cerebro que almacena información, es importante recordar que todas las redes están interconectadas.

Sin embargo, cada «cerebro» tiene su propia característica particular y, una vez que entienda las funciones de las diferentes partes, comprenderá por qué simplemente no funciona hacer varias cosas a la vez.

El cerebro reflejo es el que tenemos en común con los animales. En términos evolutivos, tiene aproximadamente 600 millones de años de edad. La característica del cerebro reflejo es que está completamente concentrado en el aquí y ahora. Obtiene información a través de todos los sentidos y reacciona instantáneamente.

El único mundo que existe para nuestro cerebro reflejo es lo que experimenta con los sentidos. Toda esta información entra muy rápidamente al cerebro reflejo. Pero, en cuanto algo está fuera o más allá de lo que pueden captar los sentidos, «deja de existir».

Esta es la parte del cerebro que se utiliza al navegar por la red y la que permite que al levantar la vista nos demos cuenta de que ya ha pasado una hora completa, mientras que nuestra atención estaba enfocada en el internet.

El cerebro reflexivo nos permite pensar de manera abstracta. Esta es la parte del cerebro que utiliza al recordar el pasado o al imaginar el futuro. Solo puede pensar en una cosa a la vez y, por lo tanto, no puede hacer multitareas.

Si tomamos en cuenta la evolución, el cerebro reflexivo es un fenómeno más reciente. Además, los humanos somos el único animal que puede realmente reflexionar y pensar de forma abstracta.

Algunos animales, como los perros, gatos y monos, podrían ser capaces de reflexionar levemente, aunque no al grado que lo hacen los humanos. El cerebro reflexivo es lo que le permite ponderar sobre cosas que no están presentes en el momento. Le permite pensar en lo que aún no existe.

Esto es lo que los gerentes, profesionales y todas las personas hacen todo el tiempo: imaginamos y creamos planes de contingencia con base en lo que pensamos que sucederá en el futuro.

El cerebro reflexivo también le permite crear; inventar algo que nunca había existido. Las matemáticas también pertenecen al cerebro reflexivo, ya que son abstracción pura.

El problema con las innovaciones que están diseñadas para ayudarnos a hacer varias cosas al mismo tiempo es que no permiten la satisfacción del potencial de nuestro cerebro reflexivo. A mí me da un poco de miedo, ya que, en realidad, estamos saboteando a la especie humana, a menos de que entendamos como usar adecuadamente esta tecnología.

El cerebro que almacena información hace exactamente eso: guarda la información en la memoria. Sin embargo, el cerebro que almacena información compite contra el cerebro que piensa, ya que usa el mismo «procesador»: la memoria de trabajo.

Es importante entender que la corteza siempre usa el 100 % de su procesador. Esto significa que cuando trabaja (piensa) mucho, no se está almacenando información. Cuando se almacena más información en la memoria es cuando no se piensa mucho.

El cerebro que almacena información tiene una mayor oportunidad para hacerlo cuando usted se toma un descanso y deja de pensar. El descanso más efectivo sucede en la noche, cuando duerme. Durante el sueño, su cerebro trabaja muy duro.

En la primera parte de la noche, almacena, archiva y reorganiza la información. En la última parte de la noche, el cerebro que almacena información se prepara para el día siguiente, así que es realmente importante no escatimar en el sueño.

Fuente: http://articulos.mercola.com/sitios/articulos/archivo/2016/01/10/el-cerebro-multitasking.aspx